Actualmente la
Nave Lewis alberga a las dos exposiciones más emblemáticas
del Fórum Universal de las Culturas: Isis y la Serpiente Emplumada
y América migración. Sin embargo, el deseo de su principal
restaurador es visionario: Quiero que se convierta en un símbolo
para Monterrey.
Eso es lo que espera Óscar Martínez Garza, arquitecto
de profesión y encargado del proyecto de la restauración
del viejo Molino de Combinación Lewis, del ahora llamado Centro
de Exposiciones del Parque Fundidora (Antigua Nave Lewis).
Después de casi tres años de planeación, rescate,
restauración y acondicionamiento, el principal responsable
del proyecto comparte sus experiencias sentado en una mesita del área
de cafetería, con decenas de personas caminando en los alrededores.
Esto lo considero como parte del pago de mis honorarios; quiero
que la gente llegue y sienta suyo el lugar, expresa el arquitecto
Óscar Martínez Garza mientras apunta a la extensa fila
que desea entrar a la exposición Isis y la Serpiente Emplumada.
Desde el comienzo del rescate, relata, se visualizó al espacio
con deseo de vida prolongada, de un recinto que se vuelva natural
entre los regiomontanos y que sus funciones sigan respetando el objetivo
principal por el cual fue rescatado: convertirse en el mejor museo
de México.
El inmueble, que data de 1955, estaba devastado al comienzo del proyecto.
Sólo unas estructuras metálicas, los soportes, vigas
y techos le daban forma a una enorme construcción que parecía
más propensa al derrumbe que al rescate.
Martínez Garza visualizó la revitalización de
la serpiente de acero bajo tres valores primordiales:
Primeramente, que conservara su valor histórico; segundo, que
fuera un espacio funcional; y tercero, que se convirtiera en un símbolo
para los regiomontanos.
Quería que fuera un inmueble muy fuerte, conceptualmente
hablando, quería que se impusiera, y uno de los tres valores
que te mencioné estaba enfocado a eso, que la Nave Lewis se
convirtiera en un símbolo para los regiomontanos, señaló
el restaurador, quien presume en su currículo haber realizado
los proyectos del Museo del Vidrio y el Museo Metropolitano.
El principal reto de esta restauración fue la de convertir
a la antigua Nave Lewis en un edificio cerrado, ¿la razón?,
sencillamente porque este inmueble no contaba con paredes en sus 235
metros originales de longitud.
Tuvimos que recurrir al vidrio para respetar la imagen del lugar,
mencionó Óscar Martínez Garza. ¿Pero no
se vuelve más complicado trabajar con vidrio, en cuanto a la
climatización del espacio interno?, se le preguntó.
Claro, representó un importante reto de ingeniería
controlar eso que señalas; tuvimos que recurrir a una película
especial que cubriera los cristales, así como un tinte especial
que fungieran como aislante térmico, explicó.
Con más de 300 visitantes en casi 70 días de apertura,
el principal reto de la serpiente de acero es mantenerse
sustentable, pues ahora sus 250 metros lineales representan un alto
costo que solventar.
Hasta donde yo sé, aún no se define cuál
será el futuro de este espacio, lo que te puedo decir es que
el espacio está diseñado para que sea sustentable, ya
sea con su teatro, con su restaurante y las posibilidades que el lugar
puede ofrecer por sí mismo, detalló el arquitecto.
Monterrey.
Gustavo Mendoza Lemus